El Sabadell-Osasuna de la 86-87 que se tuvo que jugar dos veces. En la Barcelona golpeada horas antes por el atentado de Hipercor se disputó uno de los partidos más tensos de la historia de la Liga

La Temporada 1986-87 fue la más larga de la historia en Primera División. 44 jornadas para 18 equipos provocadas por un absurdo sistema de competición inspirada en el baloncesto en el que los seis primeros clasificados en la primera fase jugaban luego entre sí por el título, los seis intermedios por una plaza en la efímera Copa de la Liga (que ni siquiera se disputó al año siguiente) y los otros seis peleaban por no ocupar una de las -en principio- tres plazas de descenso.

La situación fue tan surrealista que después de tantas jornadas hubo dos equipos -Atlético y Real Sociedad- que sumaron más puntos que tres conjuntos -Sporting, Zaragoza y Mallorca- que terminaron por encima en la clasificación general.

Pero, con todo, lo más chapucero fue lo vivido en la lucha por no bajar. En esa pelea estaban Athletic, Las Palmas, Sabadell, Osasuna, Racing y Cádiz. En mitad de la temporada se acordó que únicamente uno de los clubs descendiera porque se iba a ampliar la categoría a 20 equipos y a ultimísima hora Manuel Irigoyen, presidente del Cádiz y vicepresidente de la Federación Española, se sacó de la manga un play-off extra entre los tres últimos clasificados para darle una última bala a su equipo.

Antes de que llegara esa última tropelía, el Sabadell decidió reforzarse con dos extranjeros contrastados para evitar cualquier riesgo en esos encuentros a cara de perro. Así llegaron el atacante danés Kenneth Brylle Larsen -campeón de la UEFA con el Anderlecht e internacional con su selección- y el defensa germanopolaco Wolfgang April, del Bayreuth.

Entrada del partido (Jordipressblogspot)

El concurso de ambos resulta determinante para que el conjunto arlequinat dirigido por Pepe Martínez encarrile su permanencia con una magnífica racha de resultados en ese play-off final. Sin embargo, un día antes de que pudieran certificar su salvación en la Nova Creu Alta con un simple empate ante Las Palmas el Comité Superior de Disciplina Deportiva dio validez al recurso planteado por Osasuna, que entendía que Brylle Larsen y April no tenían sus papeles laborales ni federativos en regla cuando debutaron ante los navarros. Ese partido, que terminó con victoria del Sabadell 1-0, debía repetirse antes de que concluyese esa penúltima fase del campeonato. A los catalanes les salvó que la Federación no apreció mala fe en su forma de obrar.

Bien por la noticia, bien por los nervios, el Sabadell pierde ese domingo ante Las Palmas (1-2) y se ve en la imperiosa necesidad de ganar -volver a ganar, más bien- a Osasuna para eludir cualquier riesgo de descenso.

Noticia de la repetición del partido (Mundo Deportivo)

Así que el viernes 19 de junio se tuvo que volver a repetir el Sabadell-Osasuna en la Nova Creu Alta. Y aquel día fue un horror en Cataluña. ETA aparcó en el garaje de un Hipercor de la Meridiana un Ford Sierra con 200 kilos de amonal, gasolina, escamas de jabón y pegamento para matar al mayor número de personas posible. 21 ciudadanos fueron asesinados y otros 45 heridos. La detonación se produjo a las 16:10 y el partido estaba fijado a las 21:15. No se suspendió, eran otros tiempos, y la expedición de Osasuna tuvo que burlar el enorme atasco provocado por el atentado llegando al estadio en taxis.

Según las crónicas el ambiente fue tremendamente hostil en una Nova Creu Alta completamente llena -a cien pesetas la entrada-. En el equipo local no pudo jugar el meta Manzanedo y su puesto lo ocupó el portero descapotable Capó. Tampoco, naturalmente, los dos extranjeros de la polémica, pero sí actuaban clásicos como Lino, Saura o Perico Alonso. La delantera de Osasuna, por su parte, era imponente con Goikoetxea, Robinson y Lumbreras.

El choque fue tan tenso como uno se puede imaginar. A los 22 de juego Rípodas vio su segunda amarilla por una entrada brutal sobre Perico Alonso en el centro del campo. El Sabadell se volcó y logró el 1-0 a pesar del partidazo del meta navarro Roberto por mediación de Castañeda (sin querer, porque era defensa de Osasuna) en el 63’ tras un centro de un prometedor Barbará. Osasuna reaccionó y en el 60’ Goikoetxea igualó a pase de Lumbreras. Sin embargo, el granadino Adriano remató de maravilla de cabeza un centro de Nacho en el 63’ para establecer el 2-1 final. Fue uno de los dos únicos goles de este delantero en toda su carrera en Primera. El más importante. El Sabadell se dio el lujo de fallar un penalti -Perico Alonso al larguero- en el 89’.

La tensión se desbordó tras el encuentro. Pepe Martínez, técnico local, contó en sala de prensa: “Los nervios y la carga psíquica que tanto los jugadores como yo hemos tenido durante estos días habían creado un clima de tensión que no era bueno para nosotros. De haber empatado perdido hoy no sé cuál hubiera sido nuestro futuro en la liguilla”. Martínez llega a decir -una frase absolutamente incorrecta a los ojos de 2021-: “Ignoro la potencia que tienen las. bombas de ETA, pero no cabe duda de que era todo un bombazo lo que nos habían puesto de bajo de la cama. Afortunadamente, este trauma lo hemos superado a medias”.

Por su parte, Pedro Mari Zabalza, entrenador de Osasuna, contó que “el ambiente se había cargado mucho. Esto del fútbol está bastante podrido. Hay mucha gente que vive alrededor de este deporte y que no se preocupa en verdad por él. Así nos van las cosas. Vosotros (por la prensa), los jugadores y el entrenador habéis creado este ambiente hostil y desde luego he de reconocer que os ha salido bastante bien”. Los jugadores y el cuerpo técnico de Osasuna tuvieron una salida de la Creu Alta tan movida como su llegada porque debieron ser evacuados en furgones policiales.

Portada del Diario de Sabadell tras el partido (Jordipress.blogspot)

En el Palco tampoco es que estuvieran muy calmados, el vicepresidente del conjunto del Vallés, Miquel Arroyos espetó: “Me da vergüenza pertenecer a una junta de un club españoL Somos el hazmerreir de toda Europa. La UEFA tomará medidas drásticas y le asistirá la razón. De una vez por todas hay que limpiar la cara del fútbol español”.

El Sabadell tuvo que conquistar el punto que le faltaba para la permanencia apenas dos días después en Cádiz (0-0) y Osasuna tampoco bajó en la liguilla inventada por Irigoyen porque el que más tembló al final fue el Racing de Santander.

El extraño recuerdo de ese partido para los navarros lo compensó lo que vivieron 28 años después. Osasuna se jugaba la permanencia en Segunda ante un ya descendido Sabadell. Necesitaban los rojillos apenas un punto, pero Collantes y Aníbal colocaron un 2-0 en apenas 17 minutos para estupefacción de los miles de pamploneses desplazados a Cataluña. Apelando a la heroica, el equipo entrenado por Enrique Martín -que tuvo minutos en el encuentro del 87 como futbolista- logró empatar in extremis y salvarse del descenso a Segunda B con un tanto de David García en el 76 y otro de Javier Flaño en el 89’. Un año más tarde, ese mismo Osasuna subía a Primera.

Así es el fútbol de extremos, pasión máxima incluso en los momentos que se repiten.

Fuentes:

http://jordipress.blogspot.com/2012/06/sabadell-osasuna-25-anos-de-un-partido.html

http://hemeroteca.mundodeportivo.com/preview/1987/06/20/pagina-13/1162071/pdf.html#&mode=fullScreen

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