Las caras del Córdoba C.F. (para cordobesistas añejos, supongo)

El Córdoba C.F. anda buscando caras con las que rellenar su escudo. La cara como tropo, como sinécdoque. La cara como reflejo del alma. Yo encuentro, así casi sin rascar, unas cuantas caras de cordobesistas que metería en mi escudo particular.
-Una con la amplia sonrisa de mi compañero de grada -y ahora árbitro- Joaquín Sama cuando conseguimos saltar al campo el 19 de mayo del 96 burlando el foso de los caimanes del Viejóven Arcángel (allí, entre residuos, debió nacer Koki). Sama y yo recorrimos el verde aferrados al ensortijado pelo de Pepichi Torres, a quien otorgamos con buen criterio el Balón de Oro de verdad. El que patrocinaba La Frontera de las Camisas (Sociedad Limitada). Limitados. Siempre.
-Esa misma sonrisa del señor Sama, de igual magnitud pero boca abajo, devorándose a Fidel Valle Gil cuando el partido ant el Levante de unas semanas más tarde como Saturno se tapeaba a su hijo. Mueca indescriptible. Reivindicativa. Como para sacarla luego bajo palio en una procesión (lo que sucedió, realmente).
-La cara desencajada de mi amigo Roque el 30 de junio del 99 cuando leyó mi rostro tras volver del Casino de Madrid. Él no había creído en el ascenso de Cartagena. Yo tampoco, pero preferí escuchar el final del partido por la radio y ahorrarme las dos mil pesetas que habría perdido apostando. No hizo falta que le dijera que había sucedido. Si no me hubiera visto la cara no me habría tomado en serio.
-El rostro, todo ojos, de mis amigos Pedro y Rafa buscando como quien se pone una chaqueta por primera vez al Córdoba en el Marca en el mercado de fichajes de Segunda. Éramos tan pobres que nos creíamos ricos por estar donde debíamos. La faz esperanzada, en ese mismo verano del 99, del chaval que colgaba la pancarta que rezaba “Junior dedica” (su misma faz cuando Junior terminara la temporada sin marcar y con cinco partidos en su haber).
-La cara de nuevo guapo y antiguo pajillero de uno de mis vecinos de grada cuando Salenko saltó al campo en un partido contra el Lleida. Su desfigurado rostro cuando poco después el Lleida, que jugaba sin portero, le metió tres goles a De la Fuente (un portero con problemas de visión).

20180828_120551
-El pésimo aspecto de mi amigo Luis antes del Atlético-Córdoba de 2000 en el Calderón. Luis optó por celebrar que íbamos primeros antes de que se jugara el partido, por si acaso. La falta de confianza le impidió cantar como merecía el gol de Melgar. Ojeras de oro. Sin Photoshop.
-El rostro de ingenua confianza de mi compañero de máster  y hoy insigne africanista Alberto cuando le conté que nos había tocado el Figueres en cuartos de Copa de 2001. Las -imagino- muecas jactanciosas de quien ya pensaba en el primer rival del Eurocórdoba. El Mercacórdoba siempre quedará más cerca de El Arcángel.
-(Esta me la imagino, porque me da la gana) La dura cara de “a mí que me cuentas” de Oliver Cuadrado -portero del Compostela- cuando le dio un pase de pecho a un lejanísimo y centrado disparo de Alfonso Sánchez. Se ganó sin saberlo el apodo de Oliver I.
-El rostro de casco azul de la ONU de mi amigo José Luis, quien tuvo la deferencia de esperarme en su vehículo para sacarme de Butarque, donde el gol de Olivera -y otras cosas- nos permitió celebrar la permanencia en la celebración del ascenso del vecino Getafe. La blanquiverde ese día valía como catorce flyers en cada antro. Sí, en Getafe. En el mismo Getafe.
-Los semblantes barbilampiños y todavía vírgenes de sufrimiento de quienes sujetaron la pancarta de “Héroes Blanquiverdes” de 2005 antes de lo vivido ante el Valladolid. Poco después la mayoría iban a vivir su primera inyección de arrugas por vía rectal. Un descenso y un desengaño amoroso nunca vienen mal en la adolescencia. Enseñan más que youtube.
-El nebuloso y munchiano rostro de mi vecino de grada en Vistalegre durante el partido de Huesca de 2008, a donde no pude ir por tener que cubrirlo (paradojas de ser periodista). Entre porro y porro el hombre tuvo tiempo de arrojarme un par de Cruzcampo por encima. En la redacción parecía que me lo había pasado bien y todo. Y encima subimos.
-La cara sin rostro de la calva de Paco Jémez. La misma que vi durante una temporada desde el asiento de detrás del autocar oficial. Impasible. Serena. Brillante. Su misma cara pero enrojecida cuando, en Huesca, se enfrentó a cinco seguidores borrachos del rival porque nos habían llamado “muertos de hambre”.
-La voz empáticamente quebrada y dibujada entre sus dos potentes lentes de un periodista aficionado con el que comenté el Valladolid-Córdoba de 2012 en Zorrilla mientras veíamos desde la distancia el himno -patético y solemne- cantado después de la eliminación. “Eso es una afición”. No lo sé. Supongo.
-El Aleph de caras en la sede de la Peña Cordobamanía el 22 de junio de 2014 cuando lo de Uli. El parto colectivo de Las Palmas que vivimos sin saber que estábamos embarazados. El llanto desencajado y sin distinción de abrazos y besos y sillas y mesas y cubatas y cervezas y camisetas y sudor y calor. Ahí no había más que una cara en la que cabíamos todos. También políticos. Desatados.
-La cara de Lole, mi mujer, cuando vio por primera vez al que sería -no le quedan más ovarios- su segundo equipo. Un Córdoba-Real Madrid para empezar.  “¿Juegan así de bien siempre?”. Qué cachonda.
-La cara plateada de Reyes estampada mil veces como la de un Cristo cani en la capa mágica de Oliver II. No hace falta que abunde porque la tenemos dolorosamente cercana.
Y, por último:
-Mi propia cara cuando mi hija de año y nueve meses pronuncia con soltura de hincha las sílabas “Cor-do-bá”. Le cuesta, claro. A mí también.

“Lo verdaderamente trágico de la vida es que olvidamos”, escribió Brenan. Una mierda. Otro día, si quieren, buscamos los caras del Córdoba. Da para más líneas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s