La experiencia pionera de la Egipto del Flying Egyptian en el Mundial de 1934 #CAN2017

Este martes comienza la Copa de África para una de sus selecciones más notables: Egipto. Los faraones llevan sin participar en un Mundial desde el del noventa en Italia, pero han sido siete veces campeones de su torneo continental (tres de ellas seguidas) y siempre podrán presumir de haber sido pioneros en exhibir el fútbol africano en un Mundial. De hecho, fue el primer país de un continente que no fuera Europa o América –incluyendo la del Norte- en tomar parte en la mayor competición de la galaxia futbolera.

Sucedió en 1934, también curiosamente en Italia. Para llegar al torneo tuvo que disputar una singular eliminatoria ante la Palestina británica, que aspiraba a representar al continente asiático (Turquía, la otra opositora a la plaza, renunció a participar). El 7-1 de la ida en marzo de ese 34 en el estadio del ejército de El Cairo ante 13.000 espectadores y con un árbitro inglés de juez convirtió en un trámite el choque de vuelta en el feudo del Happoel de Tel-Aviv (acabó 1-4).

egypt1934

La selección egipcia, rumbo a Italia. Foto: futbolnostalgia.com

A esa selección la dirigía un aventurero escocés llamado James McCrae quien, tras haber despuntado como futbolista en el West Ham, decidió aceptar el reto de hacer un equipo competitivo con mimbres procedentes de El Cairo –del National Sporting Club, el Moukhtalat y el Arsenal Sporting-, de Alejandría –el Olympic Club– y de Port Said -el Egyptian Athletic Club-.

En el Moukhtalat –el actual Zamalek– jugaba el interior derecha Mohamed Latif y en el National Sporting Club –el archienemigo del Zamalek, el entonces muy nacionalista y actual Al Ahly– competía Mustafá Kemal Mansur, que había comenzado a jugar de portero obligado en su colegio británico cairota. Ambos eran al parecer los dos mejores futbolistas de una selección que necesitó cuatro días para llegar a bordo de un crucero de nombre Helwan hasta Nápoles.

En aquellos tiempos el Mundial se disputaba a base de eliminatorias directas. Egipto se las tendría que ver con la entonces poderosa Hungría el 27 de mayo en el Giorgio Ascarelli de la ciudad campana. La crónica que se pudo leer en el ABC de Madrid sobre el partido habla de que “se disputó ante un escaso público. El primer tiempo fue de juego equilibrado y competido. Al descanso, 2-2. En la segunda parte, los húngaros acabaron por dominar claramente la situación y terminó el match con la victoria de Hungría por 4-2”.

Afinando un poco más, el partido arrancó a las cuatro y media de la tarde y la cifra de espectadores fue de nueve mil –no estaba tan mal- y la historia del encuentro fue bastante más equilibrada. Tras los goles de Teleki y Toldi parecía que los magiares iban a resolver por la vía rápida, pero el delantero del Egyptian de Port Said, Abderramán Fawzi, coló dos goles antes del descanso para júbilo del público italiano y desconcierto de los húngaros.

A partir de ese momento la suerte de los faraones cambió. Mansur relató a la BBC que “fuimos mejores y merecimos ganar” y que el árbitro Rinaldo Barlassina primero les escamoteó un gol legal que el propio Fawzi anotó con empate a dos y luego concedió un cuarto a los europeos a pesar de una grave falta sobre el propio Mansur (concretamente un rodillazo en el pecho y un codazo en la nariz).

egipto19342

Formación de la Egipto del 34. Foto: futbolnostalgia.com

La injusticia enfadó tanto a los aficionados locales como a la prensa transalpina que cargó duramente contra su compatriota Barlassina, llegando a titular en las crónicas que éste regaló a los húngaros el pase a la siguiente ronda.

La experiencia en el Mundial terminó ahí para Egipto, pero al menos tanto el interior Latif como el portero Mansur iban a vivir sendas inolvidables y provechosas experiencias europeas. A Latif lo fichó un año más tarde, tal vez con la recomendación de McCrae, por el Rangers de Glasgow –aunque apenas llegara a disputar un partido de Liga ante Hibernians y otro benéfico ante Falkirk-. En 1936 quien llegó a Escocia fue Mansur, firmando por el decano escocés, el Queens Park F.C. –no confundir con el Q.P.R. londinense-. El guardameta quería sacarse un diploma en educación física en la Universidad Jordan Hill. Al egipcio volador, como le apodaron, le ofrecieron un contrato de 5.000 libras, pero él nunca quiso jugar por dinero.

Durante tres años (casi cincuenta partidos) defendió Mansur la portería de los Spiders, dejando pionero sella en la cuna de este deporte y demostrando, como fue confirmando el paso de los años, que África tenía mucho que decir en este espectáculo con el paso de los años.

Fuentes:

http://es.fifa.com/worldcup/matches/round=204/match=1119/index.html#nosticky

http://www.futbolnostalgia.com/egipto1934.htm

https://en.wikipedia.org/wiki/James_McCrae_(footballer)

http://www.espnfc.com/blog/football-africa/80/post/1853263/africas-best-and-worst-at-world-cup-1934-egypt

http://news.bbc.co.uk/sport3/worldcup2002/hi/history/newsid_1962000/1962689.stm

Hemeroteca ABC

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s