El ascenso (incompleto) del Xerez Deportivo de Sanlúcar

Mientras el Xerez Deportivo jugó en Sanlúcar de Barrameda, subió a Primera. Dicho esto, ahora maticemos. Año 2001, el Xerez Deportivo acababa de ascender a la categoría de Plata de la mano de Máximo Hernández superando en la liguilla al Toledo tras una campaña convulsa. Para la siguiente temporada, el presidente del equipo, Luis Oliver, la da las riendas del club a Bernd Schuster. El teutón nunca había dirigido en España. De hecho, su única experiencia en los banquillos la había vivido en el modesto Fortuna de Colonia. En esos momentos era comentarista para una televisión de su país y asesor de Gaspart en el Barça.

El alemán firmó por una temporada, a cambio de 70 millones de pesetas. Al Ayuntamiento, que ya estaba indignado con Oliver porque entendía que acumulaba una deuda de 500 kilos (107 de ellos a una plantilla que sopesaba la posibilidad de denunciar al club ante la AFE), se le agotó la paciencia con el mandatario madrileño. El ínclito Pedro Pacheco, alegando que el estadio de Chapín era municipal y que iba a ser sometido a unas reformas para una Olimpiada Ecuestre, impidió al Deportivo jugar en el que era su campo.

 

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Vicente Moreno y Mono Montoya, en El Palmar. (twitter)

 

Así que como no les dejaron tampoco el campo de la Juventud, los xerecistas tuvieron que tomar sus bártulos y mudarse a Sanlúcar de Barrameda, a 27 kilómetros. Allí encontraron acomodo en el modesto campo de “El Palmar”, casa del Tercera Atlético Sanluqueño, que –a toda prisa- tuvieron que acondicionar para que cupiera más gente (apenas tenía capacidad para 4.000 espectadores) y más medios. Oliver se quejó ante Canal Plus: “ser el único equipo del mundo occidental en pleno siglo XXI exiliado es dramático”.

Un equipo recién ascendido con un entrenador novato y sin la más remota idea de lo que se cuece en Segunda y exiliado de su hogar. Todo apuntaba a que aquel Xerez Deportivo, que tampoco tenía grandes figuras, retornaría por la vía rápida a Segunda B. Pero el fútbol es curioso y aquella plantilla que cobraba a veces y que no tenían ni vendas ni servicio de lavandería se hizo fuerte en su campo. Fuerte no, fortísima.

En la primera jornada cayó el Sporting por culpa de un zurdazo del eterno capitán Mendoza (de nada sirvió que como revulsivo el técnico gijonés Acebal tuviera a un tal David Villa); en la tercera fue el Badajoz el que sucumbió en El Palmar 2-0, tantos de la letal pareja que formaban Julio Pineda y Mena. A esas alturas, los xerecistas ya se frotaban los ojos porque su equipo era líder invicto. En la cinco, 2-1 , esta vez al Numancia y de nuevo con goles de Pineda y Mena. Para la siete, primera derrota en Sanlúcar. Fue ante el Albacete y por culpa de dos goles de Basti que hicieron inútil el de Cubillo. Luego cayeron en El Palmar el Córdoba (1-0), el Elche (2-0), el Murcia (3-1), el Poli Ejido (2-1) y el Nàstic (2-1). Únicamente rascaron algo del Xerez exiliado el Atlético (0-1, gol de Aguilera) y el Recre, que empató a cero. 25 puntos en 11 partidos, una cifra espectacular que había resultado decisiva para que a mitad de temporada el conjunto azulino fuera segundo con 38 puntos, a dos del líder Atlético y siete por encima del Racing, tercero.

 

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Kortina salta con Mendoza ante Cañizares y Katxorro (vozdelxerecismo.com)

 

Con un equipo diseñado para el juego directo y el contragolpe, con Luis García y Ramón alternando en la portería y el actual presidente de la AFE Rubiales junto al alemán Kutschera liderando la defensa; con un centro del campo potente con Vicente Moreno (actual técnico del Nàstic) y Cubillo y la magia del incipiente Katxorro y los contrastados Viqueira y Lardín como asistentes de los infalibles Julio Pineda y Mena.

Así, casi de memoria, funcionaba el que para algunos –quitando el que subió a Primera en 2009- fue el mejor Xerez C.D. de la historia. Uno que jugaba en casa a casi 30 kilómetros de distancia. Uno que, cuando era Xerez C.D. de Sanlúcar, podía presumir virtualmente de ser de Primera. Uno que, cuando regresó del exilio –cosas inexplicables o que se explican mirando al palco– se hundió sumando apenas un triunfo en los últimos nueve partidos. Una de esas rarezas que hacen único un deporte aparentemente tan común.

Fuentes:

http://futbol.as.com/futbol/2002/01/18/mas_futbol/1011308415_850215.html

http://elpais.com/diario/2001/06/27/deportes/993592806_850215.html

El Xerez de Bernd Schuster y lo que al final no fue

 

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