El Chacal, la estrella de Israel y el proyecto para dinamitar el Estadio Azteca

No tengo la certeza absoluta de que esta historia sea cierta. Es más, dentro de esta cuarentena histórica les pido que hagan un alarde de imaginación porque hasta podría parecer el guion de una película de David Zucker o una novela de Ken Follet, según les parezca o no verosímil.

Mundial de México, 1970. Israel se había clasificado por primera vez (y última hasta el momento) para la mayor cita futbolística después de haber eliminado a Nueva Zelanda y Australia y de que Corea del Norte se negara a jugar en Ramat Gan. Ya por aquel entonces llevaba seis años en funcionamiento la OLP, tratando de minar a base de secuestros y atentados la moral de los que consideraba habitantes de un estado invasor. Un año antes de ese evento pelotero se había producido el septiembre negro en Jordania y los palestinos clamaban venganza.

Chacal

En ese septiembre negro se curtió Ilich Ramírez, que pasó a la celebridad con su sobrenombre: “Carlos, el Chacal”. El venezolano hacía sus primeras armas –tenía 20 años- después de haber pasado por la “Voennaya Kafedra”, una especie de cátedra del KGB en la Universidad de Moscú. Chacal , su camarada alemán Hans, un japonés del Ejército Rojo nipón, un palestino y un libio se alojaron en el Hotel Sheraton de México en mayo de 1970 con las peores intenciones cara al Mundial.

Se presupone –ya entramos en un terreno entre leyenda e historia- que Carlos y Hans asistieron al partido inaugural (México-URSS, 0-0) bien para animar a los ‘suyos’ o bien –parece más natural tratándose de terroristas- estudiando cómo plantar una bomba en el palco del legendario Azteca. En realidad esa idea resultaba menos golosa para su mentalidad que su plan principal, que era secuestrar a algunos de los componentes de la selección israelí.

El 7 de junio Israel lograba su primer punto en un Mundial tras empatar a uno ante Suecia. Su primer –y único a la postre- gol en un Mundial lo anotó Mordechai Spiegler. Fue un golazo, por cierto, porque Spiegler (luego declarado mejor jugador de la historia de aquel país por la UEFA) era un centrocampista ofensivo de tanta calidad que acabaría acompañando a Chinaglia y a Pelé en el Cosmos de Nueva York.

mordechai-spiegler

Pues bien, el Chacal se hizo pasar por periodista venezolano y llamó a la concentración del equipo israelí para solicitar una entrevista con Spiegler en la que su compinche Hans haría las veces de cámara. La leyenda dice que el jugador quedó tan satisfecho con la entrevista –obviamente no se conserva tan sorprendente documento- que presentó a los supuestos plumillas a los dirigentes de su federación y los invitaron al entrenamiento del día siguiente.

Afortunadamente, Chacal no se aprovechó de la candidez de Spiegler y, al comprobar que al menos había una docena de comandos israelíes vigilando a los jugadores, desistió de su plan alegando –cita que puede ser apócrifa- que “tendríamos que matarlos a todos y perderíamos energía en la pelea. Somos tan solo cinco”.

Así que optaron por el plan B, nada más y nada menos que volar el Azteca durante la disputa de la final entre Brasil e Italia del 21 de junio. Ya tenían encargadas las armas largas y los explosivos a una agente conocida como Barba Roja, que se encontraba en la embajada cubana (en realidad era Sonia Oriolo, la que luego se convertiría en mujer de Chacal). Vieron factible la acción, pero se echaron atrás al considerar que un atentado de tal magnitud les desprestigiaría políticamente.

Azteca

No obstante, sus planes no plasmados en México sí fueron seguidos a rajatabla por el grupo Septiembre Negro dos años más tarde en Múnich durante los Juegos Olímpicos con los terribles resultados que todo el mundo conoce –14 muertos: nueve atletas rehenes y cinco terroristas-.

Chacal y Spiegler cara a cara durante un rato con un secuestro y una voladura en una mente y la gloria del gol marcado en la otra. Terror y deporte, dos materias que cuanto más lejanas se encuentren mejor, mirándose en un espejo. De novela. O no.

Fuentes:

Mordechai Spiegler: la leyenda israelí

http://blogs.timesofisrael.com/a-fractured-history-of-football-in-israel/

La historia detrás del Estadio Azteca

http://zapatoxsucios.blogspot.com.es/2012/05/volar-el-azteca.html

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