Una de historia: Stand Watie, el jefe indio que guerreó para los Confederados

Hoy no hablaré de historia del fútbol sino de historia a secas. De una en concreto que me ha llamado la atención y que menciona el libro sobre la guerra civil norteamericana Norte contra Sur –de Jesús Hernández, muy recomendable-. Se trata de la figura de Stand Watie, un líder cherokees durante el conflicto. Aunque les pueda sorprender, muchas tribus aborígenes se alinearon en uno y otro bando durante esa guerra de secesión -1861-1865- a pesar del exterminio, represión y confinamiento al que fueron sometidos desde la llegada de los primeros colonos a su continente (por cierto, mucho peor este comportamiento que el de los conquistadores españoles en el sur, por mucho que exista una leyenda negra).

Pues bien, para colmo, hubo etnias que se alinearon con la causa confederada, a pesar de que era intrínsecamente racista puesto que defendía el ancestral derecho de los terratenientes a utilizar mano de obra esclava y a traficar con ella en sus plantaciones de algodón y tabaco. Una de esas etnias que se alinearon junto al ejército rebelde fueron los cherokees de Oklahoma, cuyo líder era Stand Watie (su nombre indio era Degataga).

¿Qué movió a Stand Watie a apoyar al gobierno de Richmond en lugar de al liberador movimiento de Washington? Sí, imaginan bien: la pasta. Resulta que no era extraño que en aquella época los indios de clase más pudiente –jefes tribales sobre todo como el caso de Watie- poseyeran esclavos. Watie los tenía y no quería que Lincoln le quitara a aquellos trabajadores negros que le hacían el duro trabajo a cambio de pan y agua. Los cherokees eran una de las cinco tribus civilizadas -las otras eran los Choctaw, los Muscogee, los Chickasaw y los Semínolas– que recibieron ese nombre de los colonos porque adoptaron ciertas costumbres occidentales -como poseer esclavos- (gracias por el apunte, Padre). Curiosa forma de entender la civilización, por otra parte.

En honor a la verdad no todo fue por dinero. También le influyó el ansia de venganza contra un gobierno federal que alejó a los cherokees treinta años antes de sus montañas de Georgia donde habían vivido desde hacía siglos (porque encontraron oro, pues sí, al final todo va de dinero).

Stand_Watie

Así que Stand Watie montó un regimiento de caballería de calidad con 3.000 indios del que era general que combatió con ferocidad en batallas como la de Pea Ridge y que se dedicaron igualmente a hostigar a los trenes de aprovisionamiento unionistas, llegando a capturar uno que llevaría un millón de dólares de la época en munición y vituallas variadas. Se cuenta que no tenía piedad con los negros que encontraba vagando sin dueño. En Wagoner, Oklahoma, acabó con la vida de unos cuantos recolectores de heno que pasaban por allí por su color de piel y condición de recién emancipados (eso sí, ese dato procede de sus enemigos en el combate, por lo que conviene ponerlo en cuarentena).

Stand Watie y los suyos ostentan igualmente el honor de haber sido los últimos combatientes en ese conflicto civil. Su rendición llegó el 23 de junio de 1865, dos meses después de que Lee entregara su sable a Grant en Appomatox.

Lo más curioso es que una historia como esta -con lo que son los yanquis- no haya sido llevado al cine aún…

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