La sangre en la mejilla equivocada que le pudo haber costado a Argentina la clasificación para el Mundial del 98

Sucedió el 2 de abril de 1997 en un partido clasificatorio para el Mundial de Francia 1998. En el estadio Hernando Siles de La Paz se veían las caras Bolivia y Argentina. Ambas selecciones necesitadas de puntos y la albiceleste con el recuerdo de la derrota unos meses antes en otro escenario condicionado por la altitud como Quito ante Ecuador. Daniel Passarella contó en la previa del choque: “Políticamente se aceptó jugar en La Paz y yo no estoy de acuerdo; entiendo que es un error. Es inhumano jugar allá y en Quito. Y si jugamos en la altura es muy probable que perdamos”. Para evitar precisamente eso los argentinos llevan a cabo una concentración de veinte días en la región montañosa de La Quiaca para aclimatarse.

Portada del Diario El Gráfico del 3 de abril de 1997

El partido generó tanta expectación que hasta el presidente boliviano Gonzalo Sánchez Lozada asistió. Sandy adelantó a los locales en el minuto 8 de un buen testarazo y el Pipo Gorosito igualó la contienda de penalti en el 41’. Sin embargo, en la segunda parte el árbitro brasileño Marinho Dos Santos perdió el control del juego conforme los acontecimientos atropellaron el normal rodar del balón. Ya en el descanso un kinesiólogo del combinado albiceleste denunció una agresión por parte de un miembro de la delegación boliviana y tres minutos después de la reanudación el tanto de un argentino nacionalizado boliviano llamado Ochoaizpur tras una serie de rebotes terminó de encender la mecha. Los visitantes se pusieron nerviosos mientras empezaban a notar el cansancio en las piernas y las expulsiones de Vivas y Zapata desataron la locura. La tremenda tángana -o tangana- la inició el boliviano Angola con un golpe a Zapata. El meta Nacho González devolvió la agresión con un cabezazo que le costó la roja y luego Julio Cruz, al buscar la pelota para reanudar el partido recibió un puñetazo del chófer del autocar de la selección boliviana, un tal José Manuel Trujillo. No ayudó demasiado la actuación de la policía del país andino, que se dedicó a esparcir gas pimienta a unos y otros según explicó el ese día portero suplente Carlos Roa.

Pero lo más sorprendente llegó después. El médico argentino Seveso junto a Passarella y Diego Cagna se llevaron en camilla al herido Julio Cruz protegiéndolo, de paso, de la furia de un público que estaba arrojando de todo a la cancha. Eduardo Bongiovanni, el jefe de prensa de la Selección, explicó la lesión de Cruz: “Producto del golpe, tiene sangre por todo el rostro”. Al poco, y para sorpresa de los reporteros gráficos presentes en ese escenario casi bélico, el presidente de Gimnasia y Esgrima de Jujuy les pidió con insistencia que pasaran al vestuario de la selección para que hicieran fotos de todo. Ese “todo” era Julio Cruz -apodado El Jardinero- tumbado y con sangre por todo el rostro y la camiseta. Una sangre que no había brotado justo después de la agresión del chófer boliviano. Uno de los fotógrafos presentes contó a TyC la respuesta que le dio su jefe desde la redacción tras recibir las fotos en Buenos Aires: “me dijo que habíamos escaneado la cara de Cruz al revés, porque la piña fue en el pómulo derecho y la sangre se veía en el izquierdo”. Pero, no, la foto estaba bien.

A pesar de la brutalidad de las imágenes de la pelea nadie quiso tocar el tema tras la publicación de las fotos. Julio Grondona, presidente de la Federación Argentina, no pidió los puntos en los despachos tras la que se conoció como “Batalla de La Paz” (menuda paradoja) alegando que no es una práctica que guste en Argentina y Julio Cruz no habló del tema nunca. Apenas comentó en “La Nación” que creía que el atacante llevaba un anillo en la mano. La última teoría, sostenida por el doctor Seveso en connivencia con Passarella, fue que Cruz se cayó de la camilla ya en el vestuario y eso le provocó en la mejilla izquierda (la “errónea”).

En la mente, la sanción sufrida por el Cóndor Rojas, meta chileno que simuló un corte en un partido ante Brasil en la fase de clasificación para Italia’90 (le costó a su selección perderse ese Mundial y el del 94).

Nueve años después, Grondona habló para la revista El Gráfico:  “Es un tema que mejor dejarlo en el olvido. No creo que de una conversación sobre esto se pueda sacar algún beneficio… Clarito, ¿no?” Y tanto.

Fuentes:

https://espndeportes.espn.com/futbol/argentina/nota/_/id/6817980/a-23-anos-de-la-batalla-campal-de-la-paz

https://www.ole.com.ar/seleccion/historia-corte-cruz_0_an7NAdgCU.html

https://web.archive.org/web/20130421032921/http://es.fifa.com/worldcup/archive/edition%3D1013/preliminaries/preliminary%3D896/matches/match%3D8509/report.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s