Cuando Harry Gregg pasó de portero a súper héroe de verdad

El 6 de febrero de 1958 un portero norirlandés llamado Harry Gregg se convirtió en héroe. Dejando a un lado la lógica y su propio instinto de supervivencia salvó la vida de tres personas en mitad de un infierno. Aquí os cuento la historia del «Héroe de Múnich».

El Manchester United regresaba de Belgrado tras haber certificado su pase a las semifinales de la Copa de Europa 57/58. Era un equipo joven y lleno de talento apodado los «Busby Babes» en honor a Matt Busby, su técnico. El vuelo 609 de British que les llevaba desde la entonces capital yugoslava hizo una escala para repostar en la helada pista del aeropuerto de Múnich-Riem. Tras dos intentos de despegue fallidos, el tercero acabó con un fuerte impacto contra un terreno cercano. Eran las 3.04 de la tarde.

Harry Gregg, que entonces era el portero más caro del mundo -el United pagó al Doncaster 23.000 libras su fichaje- estaba en las primeras filas del avión, las que sufrieron menos daño. «Algo chocó con mi cabeza, me dio muy fuerte en la nariz y perdí el conocimiento«, contó. Tras despertarse, Gregg se deslizó hasta un agujero para salir del avión entre los gritos del capitán de la nave, James Thain, que le avisaba que los restos podían incendiarse y explotar en cualquier momento.

Sin embargo, Gregg escuchó unas filas más atrás de la suya el llanto de un bebé que lloraba encima de su madre inconsciente y malherida y no dudó en adentrarse en el avión para rescatarlas sacándolas de ese infierno. Salvó tres vidas, porque la mujer estaba embarazada.

Una vez puestas ambas a salvo, Gregg también auxilió a su técnico Busby y a otros supervivientes como Bobby Charlton, Dennis Viollet o Jackie Blanchflower, al que encontró «con el brazo colgando». Fallecieron 23 personas en ese siniestro, entre ellas siete futbolistas del United. Uno de ellos, Duncan Edwards, era la gran promesa del fútbol británico.

Cuando se cumplieron 25 años del siniestro, la BBC quiso reunir a la madre y la niña salvadas junto a Gregg. Vera y Vizna Lukic agradecieron la valentía del guardameta y contaron que Bobby Charlton les llevó un osito de peluche al hospital.

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Vizna llevó a la cita un «Shamrock», típico trébol irlandés, como reconocimiento a su héroe. Éste, al verlas, se sintió azorado y únicamente pudo abrazarlas antes de que los tres se emocionaran

Gregg, que llegó a ser el mejor portero del Mundial del 58 con Irlanda del Norte, confesó a posteriori que tras el accidente «el fútbol me salvó la vida. Si me lo hubiesen quitado me habría quedado en casa llorando y pensando en aquella tragedia».

El 1995 la Casa Real Británica concedió a Gregg la Orden del Imperio Británico y cuando fue a contárselo a su mujer le respondió: «¿Quieres una medalla por salvar vidas? ¿No es lo que deberías haber hecho sin más?»

Harry Gregg falleció en 2020 a los 87 años. Y, a pesar de que no se sepa de alguna gran actuación suya en el Olímpico, nunca le abandonó el apodo del «Héroe de Múnich». Un súper héroe real.

Fuentes:
https://www.youtube.com/watch?v=7hDqnbfBL4Q

https://revistalibero.com/blogs/contenidos/el-heroe-de-los-busby-babes

El libro oficial de la Copa Mundial de la FIFA (FIFA Museum)

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